Sincronicidad en la era del algoritmo: cuando las coincidencias significativas encuentran a la inteligencia artificial
Hay coincidencias que apenas registramos y otras que parecen detenernos en seco. Pensamos intensamente en una persona y recibimos un mensaje suyo. Atravesamos una crisis y aparece un libro que parece escrito para ese momento. Escuchamos una canción que toca con precisión algo que todavía no habíamos conseguido formular. No necesariamente ocurre nada extraordinario desde el punto de vista objetivo y, sin embargo, la experiencia posee una intensidad particular: sentimos que aquello significa algo. Carl Gustav Jung llamó sincronicidad a esta clase de coincidencias significativas y propuso que, en determinados acontecimientos, una experiencia psíquica y un hecho externo podían aparecer relacionados por su significado sin que una relación causal evidente permitiera explicar esa correspondencia. Su ejemplo más famoso es el del escarabajo. Mientras una paciente relataba un sueño en el que recibía una joya con forma de escarabajo dorado, un insecto de apariencia similar golpeó la ventana del ...






