El Efecto Pinocho: por qué detectar una mentira es mucho más difícil de lo que creemos
La psicología lleva décadas estudiando cómo mentimos y cómo intentamos descubrir las mentiras de los demás. Sus conclusiones son menos espectaculares que las de las series de detectives, pero mucho más interesantes: no existe una señal infalible del engaño. Tal vez la pregunta correcta no sea “¿cómo sé si alguien me miente?”, sino “¿cómo puedo evaluar mejor aquello que me están diciendo?”. Hace unas semanas, mientras leía Rompe la barrera del NO , de Chris Voss, hubo una expresión que consiguió sacarme momentáneamente de la negociación de rehenes y llevarme a un lugar bastante inesperado: un viejo taller de carpintería. Voss menciona el Efecto Pinocho al hablar de ciertos patrones lingüísticos que pueden aparecer durante una mentira. La asociación es inmediata: un muñeco de madera dice algo que no es cierto y su nariz comienza a crecer. Qué extraordinariamente conveniente sería que los seres humanos funcionáramos de la misma manera. Una pequeña modificación anatómica y problema resuel...






